
En octubre de 1997, Pedro Luis Vieyra Duarte perpetró una atroz matanza en la localidad de Oberá, Misiones. A la edad de 25 años y bajo los efectos de estupefacientes, asestó martillazos y cuchilladas a María Cecilia Banchero y a dos de sus hijos, de 8 y 12 años. El crimen sacudió a la comunidad y conmovió a todo el país.
Duarte, amigo de la familia, atacó a los niños mientras dormían en sus camas, acabando con sus vidas mediante puñaladas y degollamientos. Posteriormente, ocultó los cuerpos con las sábanas y cuando la madre fue a ver a sus hijos, la golpeó por detrás en la cabeza y también le causó la muerte cortándole el cuello.
La justicia de Misiones lo sentenció a prisión perpetua por el triple asesinato. Tras cumplir más de la mitad de su vida en la cárcel, se le concedió la libertad al haber cumplido plenamente su pena en diciembre de 2024.
Durante el juicio, se reveló que el asesino no actuó solo, sino que contó con la complicidad de Matías Di Liscia, de apenas 11 años, hijo y hermano de las víctimas. La justicia declaró al menor inimputable y lo entregó a familiares que vivían en Buenos Aires. A Duarte se le impuso la pena de prisión perpetua según el antiguo régimen, que preveía una pena de 25 años.
Es importante destacar que el condenado superó su pena en prisión, ya que pasó más de 27 años tras las rejas, desde octubre de 1997 hasta diciembre de 2024. Duarte actualmente vive en la casa de su hermano y ha conseguido trabajo en un taller, según informó el diario local El Territorio. Su caso sigue siendo recordado y generando debate en la comunidad de Oberá y en todo Misiones.,
