
Leobardo García Corrales, también conocido como Leo, fue arrestado el pasado jueves en la alcaldía Tlalpan, Ciudad de México. Según las autoridades estadounidenses, Leo se desempeñaba como distribuidor de fentanilo y mantenía vínculos con el Cártel de Sinaloa.
La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos DEA venía buscando a Leo desde hace algún tiempo, acusándolo de conspiración para la importación y tráfico de fentanilo, así como de posesión de armas y dispositivos destructivos. Además, se le relaciona con Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, y con Ismael Zambada García, conocido como El Mayo.
Leo y su hermano Martín, alias Tano, trabajaron en el pasado como socios de El Chapo y El Mayo en el Cártel de Sinaloa, según una acusación en la Corte de Distrito Sur de Nueva York. Sin embargo, en 2024, Martín fue asesinado y su cuerpo encontrado en Elota, Sinaloa.
La DEA señala que Leobardo participó en una reunión en Sinaloa en 2022, donde negoció la venta de fentanilo a Estados Unidos. También se le acusa de haber dado refugio a El Chapo durante su escape en 2001, junto con su hermano Martín.
Por otro lado, Anastacio Soto Vega, conocido como Tachín, viajó a Viena en diciembre de 2022 para negociar la compra de armas de alto poder, con el fin de proteger los negocios de los traficantes de fentanilo. Soto Vega ofreció fentanilo a cambio de armas, concretamente 500 rifles AR-15, 20 lanzacohetes, 500 chalecos tácticos y 500 pistolas.
Las autoridades mexicanas y canadienses han quedado exentas del arancel recíproco de Trump, mientras que el consumo de fentanilo ha aumentado en Estados Unidos en los últimos años. El fentanilo es un opioide sintético que puede ser 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más que la morfina. Su uso indebido puede llevar a graves consecuencias, incluyendo overdoses y muertes.
Leo será sometido a un proceso de extradición a Estados Unidos como resultado de su arresto.,
