
El exgobernador de Puebla, Mario Marín, ha sido reintegrado al penal de máxima seguridad del Altiplano en el Estado de México, luego de que un tribunal colegiado en Quintana Roo revocara su prisión domiciliaria. La medida cautelar había sido otorgada por una jueza penal y permitía a Marín cumplir su arresto en su domicilio en Xilotzingo, pero fue impugnada por la Fiscalía General de la República FGR y la periodista Lydia Cacho.
De acuerdo con fuentes de MILENIO, Marín fue trasladado de vuelta al penal esta tarde, luego de que el tribunal determinara que la prisión domiciliaria no contaba con una fundamentación adecuada y que existían riesgos de fuga y de obstaculización a la justicia.
La FGR subrayó la importancia del caso, no solo por tratarse de un delito de tortura, sino también por ser una agresión contra una periodista en el ejercicio de su libertad de expresión. Cacho había denunciado a Marín por tortura en 2005, lo que llevó a su aprehensión y encarcelamiento.
Tras conocerse la decisión del tribunal, Cacho celebró el regreso de Marín al penal de alta seguridad a través de un video, en el que calificó al exgobernador como un preso peligroso y con riesgo de fuga. Recordó que, durante su estancia en la cárcel de Cancún, Marín había creado una red de corrupción y temía por lo que pudiera estar tramando en su domicilio en Puebla con sus vínculos políticos.
Marín había sido trasladado a su casa en agosto de 2024 para cumplir arresto domiciliario, pero la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión impugnó la medida y solicitó que fuera devuelto a un penal de máxima seguridad. Marín fue detenido en Acapulco, Guerrero, en 2021, después de que una orden de aprehensión fuera emitida en Quintana Roo en abril de 2019. Su detención se produjo después de que Cacho lo denunciara por tortura, luego de que la periodista fuera detenida en Cancún en 2005 por agentes ministeriales de Puebla, presuntamente como parte de una investigación promovida por Kamel Nacif por las acusaciones de difamación y calumnia.
En suma, el exgobernador Mario Marín ha sido devuelto al penal del Altiplano después de que un tribunal colegiado determinara que no existían las condiciones adecuadas para que cumpliera su prisión domiciliaria en su domicilio de Xilotzingo. La FGR y la periodista Lydia Cacho habían impugnado esta medida cautelar, argumentando que no se habían considerado los riesgos de fuga y de obstaculización a la justicia. La periodista celebró la decisión y expresó su temor por lo que pudiera estar tramando Marín en su domicilio de Puebla con sus vínculos políticos.,
