
Roberto Sánchez Ramírez, apodado El Fugas, ha batido el récord de evasiones de prisiones en la Ciudad de México, escapando en cuatro ocasiones. Originario de una organización criminal llamada Los Ponchos, conocidos por mutilar a sus víctimas, Sánchez Ramírez era un criminal altamente peligroso antes de su captura final en 2016.
La primera fuga de Sánchez Ramírez ocurrió en 1994, mientras cumplía una sentencia de 49 años en el reclusorio Norte por robos, asociación delictiva y privación ilegal de la libertad. Vestido como mujer, el delincuente pasó desapercibido y salió por la puerta principal sin ser detectado. En 1998, después de ser recapturado y enviado al reclusorio Oriente, Sánchez Ramírez escapó nuevamente, esta vez dentro de un contenedor de basura. Un año después, en 1999, el delincuente se fugó del reclusorio Sur disfrazado de trabajador de intendencia.
Sánchez Ramírez continuó evadiendo la justicia durante más de 11 años, hasta que fue capturado y sentenciado a 100 años de prisión en 2011. Sin embargo, en 2016, mientras era trasladado al reclusorio Oriente para una audiencia, el criminal se escapó una vez más junto con otro recluso. La pareja logró escapar aprovechando un descuido de las autoridades y utilizando una puerta principal.
Tras ser recapturado en septiembre de 2016, Sánchez Ramírez fue ingresado al reclusorio Oriente, donde permanece encarcelado. Con estas evasiones, Sánchez Ramírez ha superado al narcotraficante Joaquín Guzmán Loera, conocido como El Chapo, quien también es famoso por sus fugas de prisiones de máxima seguridad en México.
Es importante mencionar que, a diferencia de El Fugas, El Chapo nunca se disfrazó para escapar, sino que utilizó túneles y sobornos para lograr su libertad. Aun así, ambos criminales tienen en común el deseo de evadir la justicia y seguir delinquiendo a pesar de sus sentencias de prisión.,
