
ZARAGOZAVALLADOLID, 2 de abril. EUROPA PRESS - La Policía Nacional persiste en la búsqueda de Alejandro Aranda, un joven de Alcalá de Moncayo en Zaragoza, ausente desde el 22 de marzo en Valladolid. No se descarta ninguna pista en la investigación.
El comisario jefe provincial, Francisco Oterino, se reunió el miércoles con la superintendente de la Policía Municipal de Valladolid, Julia González, y el jefe del servicio de Bomberos, Javier Reinoso. Asistieron también el jefe de la Brigada Provincial de Policía Judicial y la jefa de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, entre otros.
El objetivo de la reunión fue coordinar los esfuerzos entre instituciones y evaluar el estado de la investigación de la desaparición. La Policía Nacional colabora estrechamente con la Policía Municipal, que pone sus medios aéreos a disposición para ampliar la búsqueda en zonas de acceso difícil. El Servicio de Bomberos de Valladolid también aporta medios materiales y humanos para rastrear el río, aunque no es una línea principal de investigación.
La Policía Nacional realiza una búsqueda exhaustiva desde que tuvo conocimiento de la desaparición y mantiene a la familia informada sobre las líneas de investigación. Todas las pistas, sean de colaboración ciudadana o resultado de actuaciones policiales, se siguen como positivas. El Grupo de Homicidios y Desaparecidos se enfoca en encontrar evidencias de la ruta tomada por el joven.
Cualquier información, por pequeña que sea, se considera relevante. Se hace hincapié en la búsqueda de pistas sobre su paradero. Todas las unidades en servicio en la ciudad reciben constantes recordatorios sobre la descripción física y vestimenta del joven, y se les encarga acudir a cualquier lugar en caso de avistamiento.
Alejandro Aranda, de 1,88 metros de estatura, llevaba una cazadora negra de aspecto similar a piel, pantalones de chándal negros y botas de trekking por encima del tobillo en el momento de su desaparición. Quien pueda aportar información puede llamar a los números de teléfono del 091 de la Policía Nacional o al 112 de Emergencias de Castilla y León.
Alejandro Aranda, quien trabajaba como guía para el Imserso, llegó a Valladolid para una excursión. Tras mostrar un comportamiento extraño la tarde del domingo, abandonó el hotel y desde entonces se desconoce su paradero. Su teléfono móvil y maleta fueron encontrados en el hotel y la calle San Quirce, respectivamente.
La familia de Alejandro cree que, si no ha tomado su medicación para la esquizofrenia, podría estar en un entorno natural, ya que disfruta de la naturaleza y podría estar en una zona rural o montañosa.,
