
El controvertido entrenador portugués, José Mourinho, volvió a ser el centro de atención después de un encuentro de la Copa de Turquía entre su equipo, Fenerbahçe, y el Galatasaray. Tras el pitido final y la eliminación de su equipo en cuartos de final, Mourinho tuvo un altercado físico con Okan Buruk, el entrenador del Galatasaray, llegando incluso a agarrarle de la nariz.
El partido, que ya había estado marcado por la tensión y la dureza, terminó con tres expulsiones en el banquillo: Yandas del Fenerbahçe y Demirbay y Yilmaz del Galatasaray. Sin embargo, lo ocurrido entre los dos entrenadores eclipsó todo lo anterior.
Desde su llegada a Turquía, Mourinho ha acaparado los titulares más por sus polémicas que por los logros deportivos de su equipo. A pesar de su fama y experiencia, el rendimiento del Fenerbahçe dista mucho de lo esperado, y lucha por mantenerse en la mitad de la tabla en lugar de competir por el título.
Mourinho, lejos de reconducir su comportamiento, sigue dando que hablar y enfrentándose a otros entrenadores, lo que no hace más que empañar su reputación y distraer la atención de lo realmente importante: el fútbol.,
