
Divine Mukasa, una de las jóvenes promesas del Manchester City, experimentó una desafortunada tarde el pasado miércoles durante el partido contra el AZ Alkmaar en los cuartos de final de la Youth League. Mukasa, conocido por su habilidad en el campo, tropezó al intentar anotar un penal, cometiendo un error que difícilmente olvidará.
Con el marcador empatado a cero, el futbolista de 18 años decidió engañar al portero rival, Kiyani Zeggen, alineándose para lanzar el balón sin tomar carrera previa. Sin embargo, su intento de sorpresa no surtió el efecto deseado. Zeggen anticipó el tiro y bloqueó el balón sin esfuerzo, frustrando a Mukasa.
Como resultado, el fallo de Mukasa tuvo un gran impacto en el partido, ya que el AZ Alkmaar anotó un gol en el tiempo de descuento, sellando la victoria por 1-0 y obteniendo su clasificación para las semifinales de la Youth League. Allí se enfrentarán al F.C. Barcelona, que había derrotado previamente al Stuttgart.
El error de Mukasa es una lección de humildad para todos los futbolistas: incluso los más talentosos pueden experimentar momentos difíciles en su carrera. A pesar de este contratiempo, Mukasa tiene la oportunidad de aprender de este error y regresar más fuerte en futuros partidos.,
