
La tarde del miércoles 2 de abril, un niño de 3 años y un joven de 24 años perdieron la vida tras ser víctimas de disparos en las calles de la zona oriente del municipio de Tultitlán, Estado de México. El ataque ocurrió en la avenida La Pradera, entrada al fraccionamiento Campanario en San Pablo de las Salinas, Tultitlán.
Según los reportes, los individuos armados que viajaban en una camioneta dispararon contra el joven y el menor que viajaban en una motoneta rosa. Los cuerpos sin vida de las víctimas quedaron en la acera frente a un local comercial. Los servicios de emergencia confirmaron que las víctimas ya no mostraban signos vitales.
La policía acordonó el área del crimen y lanzó una operación para localizar a los sospechosos, pero hasta ahora no hay detenidos. Peritos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México llevaron a cabo una inspección en el lugar y recogieron los cuerpos. La investigación podría avanzar si una cámara de seguridad de una escuela primaria capturó el momento del ataque.
Tultitlán ha tenido una alta tasa de actos violentos últimamente. Recientemente, un bebé recién nacido fue abandonado fuera de una casa dentro de una bolsa, y un recolector de basura encontró el cuerpo de un niño abandonado después del parto. Además, el mes pasado, pepenadores descubrieron el cuerpo de una mujer abandonado en un camino de terracería cerca del Circuito Exterior Mexiquense.
Es lamentable que hechos tan violentos ocurran, especialmente cuando involucran a niños inocentes. Las autoridades necesitan poner más énfasis en la seguridad pública y tomar medidas enérgicas contra los delincuentes para detener esta ola de violencia en Tultitlán.,
