
Un total de cuatro personas han sido identificadas por la Policía Nacional como sospechosas de llevar a cabo siete hurtos cometidos en diferentes ciudades españolas utilizando el método de la siembra. Uno de los sospechosos se encuentra actualmente en prisión, mientras que los otros tres permanecen sin localizar.
Los hechos comenzaron en Valladolid en febrero de 2024, cuando una mujer fue víctima de un hurto en el aparcamiento de un establecimiento comercial. Un hombre le informó que se había dejado parte de su compra fuera del coche, lo que distrajo a la mujer lo suficiente como para que le robaran el bolso del interior del automóvil.
Un año después, en febrero de 2025, se produjeron dos hurtos similares en Valladolid. En ambos casos, las víctimas fueron alertadas por un hombre de que se les habían caído las llaves o que habían escuchado un ruido en su vehículo. Mientras las mujeres estaban distraídas, se les robó el bolso del interior del coche. El total sustraído en estos tres hurtos ascendió a más de 1.050 euros.
La Policía Nacional ha determinado que estos hurtos fueron cometidos por un grupo criminal organizado que utiliza el método de la siembra, el cual consiste en distraer a la víctima con diferentes engaños mientras se roban sus pertenencias del interior del vehículo.
Los sospechosos también se encuentran relacionados con cuatro hechos similares ocurridos en Lugo, Oviedo, Aranda de Duero Burgos y Segovia. Los cuatro individuos acumulan un total de 96 detenciones anteriores y, aunque se han llevado a cabo gestiones para localizarlos, éstas han resultado negativas en tres de los casos. El cuarto sospechoso se encuentra actualmente en la prisión de Burgos.
La Policía Nacional ha informado de que los autores de estos hurtos son un grupo perfectamente organizado, compuesto por tres o cuatro personas de nacionalidad sudamericana y de entre 20 y 35 años. Utilizan dos modalidades diferentes para cometer los hurtos: en la primera, un individuo a pie se acerca a la víctima y le indica que se le han caído las llaves o monedas al lado del coche, mientras que en la segunda, los autores se acercan al vehículo en un coche y preguntan por la dirección de algún lugar, distrayendo a la víctima mientras un cómplice roba sus pertenencias.
Los lugares de actuación preferidos por este grupo son los aparcamientos de supermercados situados en vías de salida de la ciudad o sus proximidades. Utilizan coches de alquiler y, en ocasiones, hacen uso de las tarjetas bancarias sustraídas para realizar compras en establecimientos.,
