
El triunfo por 2-0 frente al Fulham dejó un sabor agridulce a los seguidores del Arsenal, quienes vieron cómo la brecha con el Liverpool se reducía a nueve puntos y aumentaban las posibilidades de clasificar a la Champions League, a costa de dos lesiones importantes en su defensa.
Gabriel Magalhaes se lastimó el muslo y, con toda probabilidad, se perderá el encuentro de ida contra el Real Madrid el 8 de abril y el de vuelta el 16 del mismo mes. Jurrien Timber, quien sufrió un golpe en la rodilla en la primera mitad y continuó en el campo hasta el minuto 78, se encuentra en mejor estado y tiene más posibilidades de estar disponible para los cuartos de final.
La lesión de Gabriel es un golpe duro para Mikel Arteta, quien ya ha enfrentado dos graves lesiones en los isquiotibiales esta temporada: la de Kai Havertz en febrero y la de Bukayo Saka, quien estuvo fuera por tres meses. La baja del defensa central brasileño significa la pérdida de la pieza clave en la defensa más fiable de la Premier League y la Champions League, en términos de goles recibidos.
Además, Gabriel es una amenaza a balón parado y ha anotado cinco goles esta temporada. En su ausencia, Arteta tendrá que confiar en Jakub Kiwior, un central polaco que llegó del Spezia en 2023 y ha tenido un rol de suplente. Si Timber también está ausente, Arteta tendrá que reubicar a Thomas Partey como lateral derecho, una posición en la que ha jugado diez partidos esta temporada debido a la lesión de Ben White.
El lateral izquierdo Myles Lewis-Skelly, de 18 años, tendrá que asumir la responsabilidad de marcar a Rodrygo Goes, quien se encuentra lesionado. Además, Riccardo Calafiori también está lesionado y no estará disponible para el partido.
En resumen, la victoria del Arsenal contra el Fulham estuvo empañada por las lesiones de Gabriel Magalhaes y Jurrien Timber, lo que representa un gran desafío para el entrenador Mikel Arteta en la defensa de cara a los cuartos de final contra el Real Madrid.,
