
Los miembros de la secta liderada por Konstantin Rudnev, arrestados en Bariloche, continuarán su detención e incomunicación en una dependencia de la Policía Federal. Dos personas han sido liberadas recientemente debido a la falta de pruebas suficientes y riesgo de fuga. El fiscal Fernando Arrigo ha solicitado la prisión preventiva para los doce miembros restantes de la secta rusa, y la audiencia tendrá lugar el jueves próximo.
La investigación sigue en curso, y los acusados continúan enfrentándose a cargos de trata de personas, sometimiento, falsificación ideológica y otros delitos. Los investigadores se preguntan qué objetivo tenía este grupo en Argentina y si tenían planes de expandir la secta a otras partes del país.
Konstantin Rudnev, de origen ruso, es el líder de la secta Ashram Shambala, acusado de dirigir una red de explotación sexual bajo una fachada espiritual. Los investigadores tratan de determinar ahora cuál era su objetivo final detrás de esa fachada. Rudnev fue condenado en 2011 en Europa por abuso sexual y desaparición de personas, y se cree que viajó a Sudamérica para continuar con sus actividades delictivas.
Rudnev fue arrestado en el aeropuerto de Bariloche junto a otras ocho mujeres, que mostraban signos de desnutrición. Durante el arresto, el único hombre del grupo intentó suicidarse, pero fue reducido rápidamente por los oficiales. Además, se encontró cocaína en su equipaje.
De acuerdo con fuentes judiciales, la mayoría de los detenidos son de nacionalidad rusa, y todos ellos viajaban juntos a Brasil, compartiendo el mismo itinerario. La Policía Federal detuvo a otras seis mujeres en el aeropuerto Jorge Newbery de Buenos Aires, antes de que pudieran abordar un vuelo a Brasil.
El fiscal general ordenó un allanamiento de urgencia en una propiedad donde se hospedaba el grupo, y se incautaron diversos objetos, incluyendo 131 pastillas de cocaína, dos camionetas, 12 teléfonos móviles, un teléfono satelital, un walkie-talkie, una antena de Starlink, tres portátiles, 10 chips de teléfono, 14.931 dólares, más de un millón de pesos y otras divisas, además de pasaportes, tarjetas y documentación de interés. Todos los detenidos han quedado incomunicados y a disposición de la Fiscalía Federal Descentralizada de San Carlos de Bariloche, a cargo del fiscal Fernando Arrigo, y del juez federal de Garantías de Bariloche, Gustavo Zapata. Se está investigando ahora si entre las mujeres había alguna víctima de explotación.,
