
Se está llevando a cabo un examen sobre la situación actual del Boyacá Chicó y sus competidores directos, así como las puntuaciones que marcarán su permanencia en la primera división del fútbol colombiano. El descenso en Colombia no se decide en un solo evento, sino en una media que penaliza los errores cometidos en el pasado. Con 12 fechas por delante antes de que finalice la Liga BetPlay, comienza a tener peso la calculadora casi tanto como los goles.
El Boyacá Chicó tiene un promedio de 1,028, apenas superior al de Envigado con 0,855 y al casi condenado Unión Magdalena 0,703, pero inferior al de Llaneros con 1,148, que ha impresionado con sus recientes resultados.
Para los rivales directos, Unión Magdalena tiene pocas opciones de sobrevivir, a pesar de su victoria ante Millonarios. Envigado, que se encuentra en crisis, necesitaría sumar al menos 31 puntos en los 12 partidos restantes, una hazaña difícil de lograr. Llaneros, con una ventaja de 0,12 sobre Chicó, respira con mayor tranquilidad, y solo necesitaría conseguir diez puntos más para asegurar su permanencia.
El Boyacá Chicó tiene algunos factores a su favor en su lucha por evitar el descenso, como la experiencia de Eduardo Pimentel y su equipo en lidiar con los riesgos de descender. El Chicó tiene un plantel con mayor calidad individual en comparación con Envigado y Unión y, si logra formar un once titular fuerte, debería poder sumar los puntos necesarios. Además, la localía en Tunja probablemente desempeñará un papel crucial.
Por otro lado, existen algunos factores en contra para el Boyacá Chicó. La inconsistencia táctica, donde el equipo pasa de jugar partidos sobresalientes a perder inesperadamente, podría ser un problema. La presión psicológica también aumentará a medida que se acerque la fecha 19, y si Envigado o Llaneros siguen ganando, esta presión podría afectarlos. Además, carecen de un delantero estrella y los márgenes estrechos de sus partidos limitan la cantidad de puntos que pueden conseguir en la tabla.
Es muy probable que el Unión Magdalena ya esté casi condenado al descenso. Sin embargo, el Chicó tiene una alta posibilidad de mantenerse en la categoría, siempre que logre un rendimiento regular en los próximos partidos y logre obtener puntos importantes en los duelos directos con sus rivales de descenso. Envigado necesitaría un renacimiento histórico para salvarse.
Por lo tanto, el Boyacá Chicó depende de sí mismo. Si logra al menos 14 puntos en los próximos 12 partidos, sus fanáticos estarán tranquilos en diciembre. Sin embargo, si se deja llevar por la inconsistencia, la sombra del descenso podría volver a acosarlos. Por ahora, es casi seguro que el fantasma del descenso seguirá rondándoles, incluso si se salvan en el 2025.,