
Jorge Humberto Figueroa Benítez, también conocido como La Perris o El 27, fue abatido el 23 de mayo durante un operativo militar en Navolato, Sinaloa. Figueroa Benítez era considerado un miembro clave de la estructura de Los Chapitos, asumiendo cargos importantes en materia de seguridad y participando en la producción de fentanilo, de acuerdo con documentos judiciales de Estados Unidos.
El papel de Figueroa Benítez en la red de producción de fentanilo era supervisar la seguridad y coordinar las operaciones relacionadas con la fabricación y el tráfico de dicha droga. Además, se cree que él y otro líder criminal llamado El Nini realizaban pruebas de pureza del fentanilo del cártel en individuos atados, lo que resultó en la muerte de tres cocineros en un laboratorio de fentanilo bajo su control.
La Perris había mantenido un perfil bajo durante años, pero su nombre y rostro se dieron a conocer en abril de 2023 cuando la DEA y el Departamento de Estado de Estados Unidos lo identificaron como uno de sus objetivos prioritarios, ofreciendo hasta un millón de dólares por información que condujera a su captura.
En los meses previos a su muerte, Figueroa Benítez logró evadir a las autoridades en varias ocasiones, incluyendo un intenso operativo de seguridad en Culiacán en septiembre de 2024 y una redada en Navolato en octubre del mismo año. Su rastro se volvió más enigmático en los meses previos a su fallecimiento, y el Departamento de Estado ofrecía hasta un millón de dólares por información que ayudara a arrestarlo.
Es importante señalar que la tarde del 21 de septiembre de 2024, durante un operativo de seguridad en Culiacán, tres personas perdieron la vida, incluyendo a un empresario y ex trabajador del Ayuntamiento que quedó atrapado en el fuego cruzado. A pesar de esto, La Perris logró escapar y mantener su escurridiza presencia hasta su eventual muerte en mayo de 2025.,