Diogo Costa, el nuevo héroe del fútbol portugués El guardameta del Oporto, de solo 24 años y nacido en Suiza, se convirtió en el protagonista indiscutible del partido de octavos de final de la Eurocopa entre Portugal y Eslovenia. Tras un emocionante encuentro sin goles en los 90 minutos reglamentarios y la prórroga, la suerte de ambas selecciones se decidió en la tanda de penaltis.
Con una seguridad y una calma impropia de un jugador de su edad, Costa detuvo los tres penaltis eslovenos, convirtiéndose en el auténtico verdugo de la selección balcánica. Sus compañeros no dudaron en secundarle y anotaron sus respectivos lanzamientos desde los once metros, llevando a Portugal a la antepenúltima ronda del torneo con un contundente 3-0.
Esta histórica tanda de penaltis no solo pasará a la historia de la selección lusa, sino que también quedará grabada en la memoria de los aficionados al fútbol de todo el mundo. Por qué Porque no es la primera vez que una tanda de penaltis decide el destino de un equipo en una gran competición y termina con un resultado de 3-0.
El precedente más reciente lo tenemos en el Mundial de Qatar 2022, cuando España se despidió del torneo en octavos de final tras caer derrotada por el mismo resultado frente a Marruecos. Y si retrocedemos en el tiempo, nos encontramos con la fatídica tanda de penaltis entre Suiza y Ucrania en el Mundial de Alemania 2006, donde los ucranianos se impusieron por un contundente 3-0, condenando a Suiza a abandonar el torneo.
Pero si nos remontamos aún más en el tiempo, encontramos una tanda de penaltis que pasará a la historia por su trascendencia y su impacto en el fútbol europeo. Nos referimos a la final de la Copa de Europa de 1986, disputada en el Sánchez Pizjuán entre el Barcelona y el Steaua de Bucarest. Tras un empate a cero en el tiempo reglamentario, la tanda de penaltis se convirtió en una auténtica pesadilla para los blaugrana, que vieron cómo su portero, Urruti, detenía dos de los tiros rumanos, pero no fue suficiente para evitar la derrota por 3-0 y la frustración de un nuevo asalto a la máxima competición continental.
En definitiva, las tandas de penaltis siempre estarán rodeadas de una gran incertidumbre y emoción, y solo los más valientes y seguros de sí mismos serán capaces de superarlas con éxito. Enhorabuena, Diogo Costa, por unirse al selecto club de héroes de las tandas de penaltis